En dos pasajes diferentes, encontramos a MarÃa a los pies de Jesús. Una estaba en un momento tranquilo escuchando a su Señor y aprendiendo de él. La otra estaba en un momento de llanto, profundo dolor después de la muerte de su hermano. Dos situaciones diferentes pero provocaron una postura similar.
MarÃa vino a los pies de Jesús con alegrÃa y dolor.
El anhelo de su corazón era estar cerca del Él. Si queremos experimentar intimidad y conexión con Jesús, camina (o siéntate) como MarÃa.
En un momento de alegrÃa y en un momento de dolor, MarÃa necesitaba saber que Jesús nunca la marginarÃa ni la alejarÃa. Ella necesitaba intimidad con el Jesús. Su historia revela que los brazos de Jesús están abiertos todo el tiempo.
En un mundo de dolor, rechazo y ruptura, ¿qué mejor lugar para estar que a los pies de Jesús? Es un lugar de intimidad, seguridad y conversación con El. Si tu corazón anhela estar Ãntimo con Jesús, aprende de MarÃa y haz tiempo para quedarte a los pies de Jesús como parte regular de tu vida espiritual.
~ ¿Cómo se ve en tu vida pasar tiempo a los pies de Jesús? Sé creativo e intenta de formas diferentes conectarte con tu Señor.
~ ¿Cuándo es un buen momento en el flujo de tu dÃa o semana para pasar tiempo Ãntimo con Jesús? Si no puedes encontrar un momento, puede que estés demasiado ocupado. 🤔
Sentémonos a los pies de Jesús hoy. Estés donde estés, siempre que tengas tiempo para estar quieto y tranquilo, siéntate ante Él y pÃdele que te hable. ¡Entonces, escucha lo que Él va a decir! #intimos

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